8 de febrero

8 de febrero

«Fiat lux!», ¡que se haga la luz! Y el universo comenzó su andadura. Para un freak de la ciencia ficción como yo, la relación entre el Génesis y los apasionantes descubrimientos de la ciencia nunca han estado opuestos. Son versiones diferentes de un mismo tema: el de hallar las respuestas a la inextinguible curiosidad del
Participar en el cuidado de Cristo por los enfermos

Participar en el cuidado de Cristo por los enfermos

“La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles”. “Le hablan de ella” ¿Necesitaba Jesús que le dijeran que la suegra de Pedro tenía fiebre? Por supuesto que
Descansar con el Señor

Descansar con el Señor

“Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco”. El Señor recibe a sus apóstoles tras el envío apostólico y quiere que descansen, que se recuperen. Y quiere que sus amigos descansen con Él. Jesús quiere que nosotros aprendamos a descansar, porque Él es, como rezamos en el salmo de hoy, nuestro pastor,
Coherencia entre la fe y la vida

Coherencia entre la fe y la vida

“Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto”. Sin embargo, termina por mandar que le corten la cabeza ¿Cómo es posible hacer compatible la admiración y decidir
Urgencia de anunciar a Cristo

Urgencia de anunciar a Cristo

“En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos”. Este envío no deja de producirse en la vida de la Iglesia. No sólo “en aquel tiempo” ¡hoy, Jesús sigue enviando a los hijos de la Iglesia a anunciar al mundo la buena noticia del Evangelio, que la redención
Abrir el corazón a Cristo

Abrir el corazón a Cristo

“No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos”. Resulta un tanto chocante esta afirmación, porque curar imponiendo las manos es ya un milagro y, sin embargo, dice que no pudo hacer ninguno. Pero no lo es. Nos puede ayudar a entender lo que dice a continuación: “se admiraba de su
Reconocer al Rey de la Gloria

Reconocer al Rey de la Gloria

“Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor”. La ley establecía dos ceremonias que debían llevarse acabo una vez realizada la circuncisión: el hijo primogénito debía ser presentado al Señor, y posteriormente “rescatado”, y la madre tenía que
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La verdadera autoridad

Confundimos a veces la autoridad con el mal humor y la irresponsabilidad docente, así, como suena, “Carlitos, deja de hacerte el gracioso y mira de una vez al frente, me tienes agotado, eres la rémora de la clase entera, ¿lo sabes?”. El Señor enseñaba con autoridad, una autoridad inusual para los judíos, así lo dice
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Qué mala es la angustia

Qué mala es la angustia, y qué secos deja el alma y los huesos. He leído hace poco un espléndido relato breve de Loorie Moore, una escritora neoyorquina contemporánea, en el que hace acopio de mucha sabiduría para expresar la angustia del enfermo, “su cuerpo pasó de ser un hogar a ser una casa, a
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Déjale hacer a Él, ¿no ves que te desgastas en vano?

No sé si te has parado a pensar alguna vez que un tercio de tu tiempo lo dedicas a estar ausente de la vida activa, a dormir. Piénsalo, es mucho tiempo, no estamos hablando de un 2%. Me refiero al dato estremecedor de que si vives 90 años te pasas 30 años llevando una vida