San Juan Bautista

 

SAN JUAN BAUTISTA, ‘12
Primer Domingo del verano, solemnidad de san Juan Bautista.
Desde muy antiguo (quizás antes del s.IV), la Iglesia ha celebrado
con especial relieve el día del nacimiento de san Juan Bautista.
Es el único santo del que se celebra la fiesta del día de su
NACIMIENTO. La Iglesia celebra tres nacimientos: el de Jesús, el de
María y el de Juan. El de Jesús se celebra coincidiendo con el
solsticio de invierno -cuando se alarga la noche y se acorta el día-:
“Jesús es el Sol que viene de lo alto”. El de San Juan en el solsticio
de verano,-cuando se acorta la noche y se alarga el día-: El que
tiene que disminuir para que el Otro brille.
Los cristianos aprovecharon el fenómeno solar para significar la
alegría del verano, del buen tiempo y de las fiestas. Y por eso las
hogueras, símbolo de la felicidad del corazón, que se eleva hacia el
cielo.
En esta parte del mundo, la fiesta de San Juan marca la mitad del
año y señala el comienzo de la recogida de las cosechas, la
recolección de los frutos, y la llegada del calor tras el frío del invierno
y la primavera.
Juan Bautista es un modelo de hombre, un espejo en que
mirarnos. Tuvo un papel muy importante en la Historia de la
salvación. De él dijo Cristo que era «un profeta, un enviado de
Dios»; «el más grande entre los nacidos de mujer» (Mt 11, 11). Tuvo
el privilegio de anunciar y señalar, ya presente entre los hombres, al
Mesías enviado de Dios. El prepara los caminos del Señor. Tiene
como misión llevar a los hombres a Cristo: e invitar a seguirlo:
“Ese es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
Terminó sus últimos días en la cárcel por defender la verdad y
murió ejecutado/decapitado por orden de Herodes. Juan fue el
hombre fiel a la misión encomendada. Fue un hombre consecuente,
íntegro, honesto. Un Profeta de esperanza.
El cristiano ha sido elegido para llevar a cabo también una misión.
San Juan, el Bautista, es un modelo para todos los cristianos, sobre
todo en la austeridad de vida, en anunciar con valentía el evangelio,
en indicar el camino que lleva a Dios y en defender la verdad hasta
la muerte.
San Juan Bautista llegó a ser uno de los santos al que se han
dedicado más iglesias en el mundo.
Los nombres de las siete notas musicales -do, re, mi, fa, sol, la,
si- tienen algo que ver con Juan Bautista. Cuando Guido de Arezzo, en el siglo XI, quiso dar un nombre a cada una de las notas de la
escala musical, escogió la primera sílaba de los siete versículos de
la primera estrofa del himno, compuesto por un monje en honor del
Bautista (sólo cambió la primera, Ut, por Do):
(Ut queant laxis – Resonare fibris – Mira gestorum – Famuli
tuorum, – Solve polluti – Labii reatum, – Sancte Iohannes), que
significa: Para que tus admirables gestas, puedan ser cantadas por
las débiles fuerzas de este siervo, destruye, oh san Juan, la culpa
que mancha mis labios.
Es patrono y ejemplo de catequistas, padres, educadores,
sacerdotes… El mejor ejemplo para nuestro apostolado. Sin falsos
respetos humanos : Mostrar a Cristo. Que El crezca y yo
disminuya. Ser precursores no protagonistas: Ahí está el Cordero de
Dios. (“Hay quienes hierven por lucir; no por el espíritu de caridad
sino por el afán de la vanidad” San Bernardo). Como precursor es
modelo para la Iglesia llamada a evangelizar. Evangelizar es
presentar y ofrecer a Cristo y su Evangelio.
La vida de los santos es siempre para nosotros fuente de
enseñanzas cristianas.
– El mundo de hoy necesita profetas que hablen de Dios, que no
se avergüencen de ser y llamarse cristianos. Hombres y mujeres
que anuncien el Evangelio y defiendan la verdad. San Juan invita a
iluminar todas las noches de la tierra con hogueras de verdad,
justicia y amor, que luzcan en medio de las tinieblas. A vivir en
“SANTIDAD Y JUSTICIA en su presencia todos nuestros días”.
– No nos viene mal con los tiempos que corren, meditar sobre la
austeridad de vida de Juan. Creció en el desierto. La austeridad
fortalece, la abundancia ablanda y debilita.
– Y luego está la gran lección del martirio. ¿Somos capaces de
arriesgar algo por ser fieles a Jesús?. Nuestra Iglesia y nuestro
mundo necesitan el testimonio fuerte de cristianos austeros, de
cristianos con temple de mártires.
Día 29, próximo sábado: Fiesta de san Pedro y san Pablo, Día
del Papa para sentirnos cerca del Papa Benedicto. Oración
agradecida, adhesión, y felicitación, para compensar tantos
momentos de tristeza y sufrimiento.