3º Domingo de Pascua (2013)
Domingo 3º de Pascua C.
Hace unos días el papa Francisco bajó a visitar la tumba de san Pedro en el Vaticano, que está debajo del altar mayor de la Basílica. El cardenal Comastri, arcipreste de la basílica Vaticana, en una entrevista a Radio Vaticana explicó el sentido de esta visita de Francisco: Tener un rato de oración frente a la tumba de san Pedro. Dijo el cardenal que comenzaron la visita desde el piso de las Grutas vaticanas y después bajaron a la necrópolis, haciendo un salto atrás de unos 1.800 años.
Fueron recorriéndolo todo. Cuando llegaron al lugar de la sepultura del apóstol Pedro, delante de la tumba del apóstol, el papa se arrodilló en el suelo y todos repitieron en voz alta las tres profesiones de fe de san Pedro reflejadas en los Evangelios:
–‘Señor, tu eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo’.
– ‘Señor, ¿a dónde iremos? Tú tienes palabras de vida eterna’.
– Luego, la que aparece en el Evangelio de hoy, hecha en las orillas del lago de Galilea, cuando Jesús -después de la negación- le pregunta tres veces: ‘Simón, ¿me quieres?’, y al final Pedro dice: ‘Señor tu lo sabes todo: tu sabes que te quiero'».
Y contaba el cardenal la emoción que supuso para los que estaban allí, escuchar al papa que casi se superponía a estas palabras de Pedro y las revivía hoy.
En el Evangelio hemos escuchado la triple pregunta del Señor. La triple negación de la Pasión, se convierte en tres expresiones de amor.“Tú sabes que te quiero, tú lo sabes todo y sabes que te amo”. Y el triple mandato «apacienta, pastorea mis ovejas», como lo hace el Buen Pastor que las conoce por su nombre y da la vida por sus ovejas. Luego, «sígueme»: Porque toda autoridad, todo pastoreo en la Iglesia debe realizarse tras las huellas de Jesús, reproduciendo sus mismas actitudes.
Lecciones para nuestra vida:
1) No hay Iglesia sin Jesús; si Jesús no está en el centro de la vida de la Iglesia todo esfuerzo es estéril. La Iglesia necesita creyentes convertidos y convencidos que tengan esa experiencia personal deencuentro con el Señor Resucitado.
La pregunta ¿me amas? va dirigida a cada uno de nosotros. El cristianismo no es un conjunto de doctrinas y de prácticas, es un encuentro, una relación de amistad con la persona de Jesucristo. Un amor a Cristo que luego se expresa en el servicio a los demás, en hacer el bien al prójimo. En la “projimidad” (Papa Fco.).
«¿Me amas?», te dice Jesús a ti padre y madre: cuida de tus hijos, que también son mis hijos. De su salud física, y también de su salud moral, espiritual.
«¿Me amas?», dice a alguien que puede ofrecer un trabajo: hazlo y sé generoso.
«¿Me amas?», nos dice a nosotros los sacerdotes: Sé fiel y vive tu entrega. Escucha, consuela, anima, perdona a la gente, estate cerca de quien está de luto, de quien sufre. Si no puedes de otro modo, hazlo con la oración.
«¿Me amas?», dice a quien ha recibido una ofensa: ¡perdona!
«¿Me amas?», nos dice a cada uno de nosotros: ¡guarda mis mandamientos!
“¿Me amas?” Papa Fco.: “Cristo Resucitado expulsa el miedo del corazón de los apóstoles, los empuja a salir del Cenáculo para llevar el Evangelio. ¡Tengamos también nosotros el coraje de dar testimonio de la fe en Cristo Resucitado! ¡No debemos tener miedo de ser cristianos y de vivir como cristianos!” (Regina coeli 7-4-13).
2) No hay Iglesia sin comunidad. El cristianismo no está formado por individuos aislados, sino por hombres y mujeres que comparten su fe, que trabajan codo a codo por estar con Jesús y anunciarlo a los demás, sin individualismos; que ponen sus cualidades, su tiempo, su trabajo al servicio de Dios en la Comunidad.
Una Iglesia abierta a todos los pueblos; todos, aunque provengan de culturas distintas, tienen cabida en la Iglesia, sin que por ello se rompa la red. Papa Fco.:”La Evangelización es la razón de ser de la Iglesia”… “La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria”(Manuscrito).
3) Finalmente, no hay Iglesia sin Pedro. No hay Iglesia sin el sucesor de Pedro; es la roca de la Iglesia que debe confirmar a sus hermanos. Una nueva ocasión para seguir rezando por el Papa FRANCISCO sucesor de san Pedro. Y por el emérito Benedicto, haciendo nuestras para el Papa, las palabras del profeta AGEO: “Ahora ten ánimo! ¡A la obra, que estoy con vosotros y mi espíritu sigue en medio de vosotros: No temáis!” (Ag 2, 4-5).
