17.- SAGRADA FAMILIA. 

Domingo 29, festividad de la Sagrada Familia, el Papa Francisco dirigió el Ángelus.

El Papa Francisco invitó a los asistentes a pedir con fervor a María Santísima, Madre de Jesús y Madre nuestra y a san José, su esposo para que iluminen, conforten y guíen a cada familia del mundo, para que puedan cumplir con dignidad y serenidad la misión que Dios les ha confiado”.

Mientras fijamos la mirada en la Santa Familia de Nazaret en el momento en que está constreñida a hacerse prófuga, pensamos en el drama de aquellos migrantes y refugiados que son víctimas del rechazo y de la explotación. Pero también pensamos en los “exiliados” que puede haber dentro de las mismas familias: los ancianos, por ejemplo, que a veces son tratados como presencias molestas”.

Para saber cómo va una familia basta con ver cómo se trata en ella a los niños y a los ancianos. Y expresó que Jesús ha querido pertenecer a una familia que ha experimentado estas dificultades, para que nadie se sienta excluido de la cercanía amorosa de Dios. “La fuga en Egipto a causa de las amenazas de Herodes nos muestra que Dios está allí donde el hombre está en peligro, allí donde el hombre sufre, allí donde escapa, donde experimenta el rechazo y el abandono; pero es también allí donde el hombre sueña, espera volver a su patria en la libertad, proyecta y elige para la vida y la dignidad suya y de sus familiares”.

La sencillez de la vida de la Sagrada Familia es un ejemplo que hace tanto bien a nuestras familias, las ayuda a convertirse cada vez más en comunidad de amor y de reconciliación, en la que se experimenta la ternura, la ayuda recíproca, el perdón recíproco.

Animó a las familias a tomar conciencia de la importancia que tienen en la Iglesia y en la sociedad, porque el anuncio del Evangelio pasa ante todo a través de las familias, para alcanzar después los diversos ámbitos de la vida cotidiana”.

Oración del Papa Francisco a la Sagrada Familia: 

«Jesús, María y José,

en ustedes contemplamos

el esplendor del amor verdadero,

a ustedes nos dirigimos con confianza.

Sagrada Familia de Nazaret,

haz que también nuestras familias

sean lugares de comunión y cenáculos de oración,

auténticas escuelas del Evangelio

y pequeñas Iglesias domésticas.

Sagrada Familia de Nazaret,

que nunca más en las familias se vivan experiencias

de violencia, cerrazón y división:

que todo el que haya sido herido o escandalizado

conozca pronto el consuelo y la sanación.

Sagrada Familia de Nazaret,

que el próximo Sínodo de los Obispos

pueda despertar en todos la conciencia

del carácter sagrado e inviolable de la familia,

su belleza en el proyecto de Dios

Jesús, María y José,

escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén.