24.- SI UNO NO SE SIENTE PECADOR ES MEJOR QUE NO VAYA A MISA.
«Hoy nos preguntamos qué relación tiene la Eucaristía con nuestra vida. Hay unos indicadores concretos que nos ayudan en este sentido:
- El primero es el modo de relacionarnos con los demás. A Jesús le gustaba estar con la gente, compartir sus anhelos, problemas y preocupaciones.»
«En la Santa Misa nos encontramos con muchas personas, pero ¿las vemos en verdad como hermanos y hermanas? ¿La Eucaristía nos lleva a salir al encuentro de los pobres, de los enfermos, de los marginados, viendo en ellos el rostro de Jesús? O más bien cuando salimos de misa criticamos al uno y al otro sobre cómo estaba vestido…
- Un segundo indicador es sentirnos perdonados e impulsados a perdonar. Quien celebra la Eucaristía no lo hace porque sea mejor que los demás, sino porque se reconoce necesitado de la misericordia de Dios. La Eucaristía es memorial del sacrificio de Cristo para la remisión de los pecados y, por eso, mueve nuestro corazón al perdón de los hermanos y la reconciliación. Y si uno no se siente pecador es mejor que no vaya a misa.
- Un último indicador es la coherencia entre la liturgia y la vida de nuestras comunidades. La Eucaristía no es un mero recuerdo de algunos dichos y hechos de Jesús. Es obra y don de Cristo que sale a nuestro encuentro y nos alimenta con su palabra y su vida».

