27.- ENCUENTRO CON JESUS: NOS LLENA DE ALEGRIA Y NOS CAMBIA LA VIDA.

papa benedicto 16

 

El Papa Francisco reflexionó sobre la importancia de redescubrir el sentido de la vida cristiana, y aseguró que “cada encuentro con Jesús nos llena de alegría” y nos cambia la vida.

El Evangelio de hoy, “nos presenta el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, sucedido en Sicar, junto a un antiguo pozo donde la mujer iba cada día, para sacar agua. Aquel día se encontró a Jesús, sentado, ‘fatigado por el viaje’. El inmediatamente le dice, ‘dame de beber’”.

“De este modo supera las barreras de hostilidad, que existían entre judíos y samaritanos y rompe los esquemas del prejuicio en frente a las mujeres. El simple pedido de Jesús es el inicio de un dialogo sincero, mediante el cual Él, con gran delicadeza, entra en el mundo interior de una persona a la cual, según los esquemas sociales, no tendría ni si quiera que haberle dirigido la palabra”.

“Pero Jesús lo hace, ¿eh? Jesús no tiene miedo. Jesús cuando ve una persona va adelante porque ama, nos ama a todos, no pasa de largo jamás ante una persona por prejuicios. Jesús pone a la samaritana frente a su realidad, no juzgándola sino haciéndola sentir considerada, reconocida, y suscitando así en ella el deseo de ir más allá de la rutina cotidiana”.

El Papa subrayó que la sed de Jesús “era una sed no tanto de agua, sino de encontrar un alma sedienta. Jesús tenía necesidad de encontrar a la samaritana para abrirle el corazón: le pide de beber para poner en evidencia la sed que había en ella misma”.

“La mujer queda tocada por este encuentro: dirige a Jesús aquellas preguntas profundas que todos tenemos dentro, pero que muchas veces ignoramos”.

Francisco aseguró que “¡también nosotros tenemos tantas preguntas para hacer, pero no encontramos el coraje de dirigirlas a Jesús! La Cuaresma es el tiempo oportuno para mirarse dentro, para hacer surgir nuestros deseos espirituales más verdaderos y pedir la ayuda del Señor en la oración. El ejemplo de la samaritana nos invita a expresarnos así:

Jesús dame de esa agua así no tendré más sed’”.

Porque cada encuentro con Jesús, nos cambia la vida, siempre un paso más adelante, un paso más cerca de Dios. Y así cada encuentro con Jesús nos cambia la vida. Siempre, ¿eh? ¡Siempre es así!”.

En este Evangelio, indicó Francisco, “encontramos también nosotros el estímulo para ‘dejar nuestro cántaro’, símbolo de todo lo que aparentemente es importante, pero que pierde valor frente al ‘amor de Dios’. Todos tenemos uno, todos tenemos uno o más de uno, ¿eh? Yo les pregunto a ustedes, también a mí: ¿cuál es tu cántaro interior, aquel que te pesa, aquel que te aleja de Dios? Dejémoslo un poco aparte y con el corazón sintamos la voz de Jesús que nos ofrece otra agua, otra agua que nos acerca al Señor”.

“Estamos llamados a redescubrir la importancia y el sentido de nuestra vida cristiana, iniciada en el bautismo y como la samaritana, ha dar testimonio a nuestros hermanos de la alegría del encuentro con Jesús; testimoniar la alegría del encuentro”.

“Cada encuentro con Jesús nos cambia la vida. También cada encuentro con Jesús nos llena de alegría, aquella alegría interior que nos viene. Y así el Señor hace estas cosas maravillosas. El Señor sabe actuar en nuestro corazón cuando nosotros somos valientes y dejamos aparte nuestro cántaro”, concluyó.

Fuente:

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=34632