Domingo de Ramos 2014

DOMINGO DE RAMOS ‘14

Semana Santa, Pascua del Señor. Viajes, Agencias, vacaciones, salidas. Los cristianos valoramos este período vacacional de manera positiva, como una conquista social. Pero un católico tiene que pregun­tarse  cómo quiere celebrar la Semana Santa. ¿Sólo vacaciones?, o además, ¿días santos con una especial dedica­ción espiritual y religiosa? ¿Cómo combinar horarios para no perder las celebraciones? Aunque suponga ir “contra corriente”.

“Domingo de Ramos en la Pasión del Señor”: La 1ª parte es fiesta victoriosa que aclama a Cristo, con palmas y ramos, como Rey y Mesías. “Gloria, laus…“Gritad hosanna y haceos como los niños hebreos: “La procesión de Ramos es, ante todo, expresión de alegría, porque podemos conocer a Jesús, porque Él nos concede ser sus amigos y porque nos ha dado las claves de la vida” (Benedicto XVI). ¡Ojalá no nos avergoncemos de proclamar a Cristo como Salvador en medio de nuestra sociedad! Con la 2ª parte, hacemos memoria de la Pasión y Muerte del Señor. Cristo manifiesta su divinidad en el abajamiento, en la entrega de amor «hasta la muerte y una muerte de cruz» (2ª lect.).

Estos acontecimientos son  el centro del mundo y de la historia. La fuerza y la luz nos llegan desde el Crucificado. A pesar de nuestros pecados, de nuestras debilidades  y de nuestras traiciones, El siempre tiene los brazos abiertos, en Cruz, para acogernos con amor infinito. ”Él nunca se cansa de perdonar” (Papa Francisco). El que cree en Él tiene vida eterna.

La pasión de Cristo es la aventura de amor más grande de la historia.¿Qué más podía hacer Dios por tí?. La Cruz es la expresión suprema del amor de Dios por nosotros. “Solo os pido que le mireis”, decía santa Teresa. «Mirarán al que transpasaron» ( Jn 19,37). ¿Podremos quedarnos indiferentes?

 

Desde la Cruz, Jesús nos enseña a solidarizarnos con todos los crucificados de la tierra. Son los que mueren de hambre, los explotados y marginados, los enfermos, los ancianos, los que están solos, los que sufren el paro, la adicción a las drogas, todos los dramas de la vida… Dios se solidariza con el misterio del dolor humano a través de nuestra solidaridad con los hermanos necesitados. En ellos abrazamos a Jesús crucificado que, antes de nosotros, los abrazó desde su cruz. “Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio…, ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz” (Papa Francisco).// Celebremos con fe intensa el Misterio Pascual en nuestros corazones  y anunciémoslo al mundo con el fervor de la fe, los sentimientos y actitudes de la Madre Dolorosa, la belleza de la liturgia y la fuerza del testimonio por las calles, y en el esplendor de la religiosidad popular, con sus Via-crucis, cofradías, procesiones…, y vida cristiana coherente.