31.- PÍLDORA PARA CONOCER LAS BIENAVENTURANZAS DEL CATEQUISTA.
FELICES LOS CATEQUISTAS POBRES
Felices, si ponen sus recursos al servicio de la gente.
Felices, los que se dan cuenta de sus propias limitaciones y viven esa pobreza como un desafío para crecer.
FELICES LOS CATEQUISTAS PACIENTES
Felices, los que confían plenamente en la acción de Dios, y no se impacientan cuando no ven resultados inmediatos de su tarea.
Felices, los catequistas pacientes porque verán frutos que pocos pueden apreciar.
Felices, porque la paciencia es un camino que tiene su fuerza en la esperanza. Paciencia es osadía de hacer las cosas con calma, serenidad y con seguridad.
FELICES LOS CATEQUISTAS QUE LLORAN
Felices, los que lloran ante la propia debilidad, ante las incomprensiones, ante la mediocridad. A pesar de todos, luchan por la justicia, por la verdad, por la paz y por la solidaridad…
Felices los catequistas que lloran, porque aun en el llanto, hoy es posible el amor, hoy es posible la justicia y la paz.
Felices porque serán consolados.
FELICES LOS CATEQUISTAS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA
Felices, los que no callan frente a los atropellos.
Felices, los que con su vida, ayudan a que se instaure la justicia de Dios.
Felices, porque compartirán el pan de la solidaridad.
FELICES LOS CATEQUISTAS MISERICORDIOSOS
Los que saben perdonar y los que saben pedir perdón.
Los que no guardan rencor y viven con la alegría el don del perdón.
Felices los que renuncian al orgullo y a la soberbia.
FELICES LOS CATEQUISTAS LIMPIOS DE CORAZÓN
Aquellos que no andan con dobleces ni falsedades.
Felices, porque todos descubrirán en su testimonio, el verdadero rostro de Jesús.
FELICES LOS CATEQUISTAS QUE TRABAJAN POR LA PAZ
Que buscan la promoción humana, el diálogo y la creatividad.
Felices, porque quien encuentra la verdadera paz, se encuentra con Dios y ésa, es la MISIÓN del catequista: acompañar al catequizando en su camino de descubrimiento del Padre.
FELICES LOS CATEQUISTAS PERSEGUIDOS POR CAUSA DEL BIEN
Los que ponen todo en manos de Dios, los que rezan, los que comprenden, escuchan, y se juegan hasta la propia vida por vivir los valores del Evangelio.
Felices cuando quedan mal a los ojos de los materialistas, de los aprovechadores, de los egoístas… cuando los critiquen por aplicar los criterios cristianos, por ir contra corrientes…
ALÉGRENSE y muéstrense contentos, porque no estamos solos y no somos pocos los que buscamos la felicidad por este camino.
ALÉGRENSE porque JESÚS ESTÁ CON NOSOTROS.
¡ALÉGRENSE… POR SER CATEQUISTAS!
