Comentario del Evangelio del Domingo 27 del tiempo ordinario 5 de octubre de 2014

Primer domingo de octubre, mes del rosario. En Roma, comienzo del Sínodo Extraordinario sobre la Familia, convocado por el Papa Francisco.

 De nuevo la liturgia nos presenta la imagen de la viña. El acento de la parábola -a la luz de la bella canción de la viña de la primera lectura- está puesto en el amor de Dios por su viña: puso buena planta, la cavó, le quitó las piedras, la rodeo de una cerca… Son expresiones que indican el cuidado delicado y amoroso que Dios ha tenido para con su pueblo y para con cada uno de nosotros. Basta que nos paremos a contemplar la historia de la salvación y nuestra propia historia de salvación: cómo Dios se ha volcado incluso con mimo de manera sobreabundante. Así se entiende el grito dolido del corazón de Dios: «¿Qué más pude hacer por mi viña que no haya hecho?».  ¿Qué más podía hacer Dios por ti, por mi?

Pero el Señor jamás da nada ni a nadie por perdido. Y nos envía a su propio Hijo Jesucristo, “la piedra angular” (Evang.). Si queremos dar fruto tenemos que estar injertados en Cristo y converitirlo en el centro y fundamento de nuestra vida. “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. Si permanecéis en mi, daréis fruto”.

 En la parábola aparece el misterio del rechazo de Dios. Los viñadores se toman la viña como suya, despreciando al dueño. Dios quitará la viña -el Reino- a Israel para entregarlo a un  pueblo -la Iglesia- que dé sus frutos.

  La envidia es mala consejera. Mata la fraternidad. La envidia lleva a la murmuración, a las discusiones, riñas y peleas. Decía el papa Francisco: «La envidia lleva a asesinar.‘Por la envidia del diablo entró el mal en el mundo’ dice la Biblia. La envidia y los celos abren las puertas a todas las cosas malas. También divide la comunidad: unos contra los otros”.  A Jesús le tenían envidia. No respetan al Hijo del dueño de la viña; pero Dios escribe derecho con líneas torcidas y, de lo que parecía un fracaso, nos vino la Vida y la Salvación para todos.

 ¿Estamos dando los frutos que Dios espera de nosotros? «Todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito … tenedlo en cuenta». Santa Teresa de Jesús, cuya fiesta y Centenario vamos a celebrar, nos invita:”A tiempos recios, amigos fuertes de Dios”

Retirado el ante-proyecto de Ley de Protección del concebido:“El aborto es un crimen abominable y la vida debe protegerse en todas sus fases” (Papa Francisco). Os invito a leer los nºs 213 y 214 de la exhortación La alegría del Evangelio.