Domingo 23-XI-14 Solemnidad Jesucristo, Rey del Universo.

 

La solemnidad de Cristo Rey del Universo, es la coronación del año litúrgico. San Mateo, que nos ha acompañado a lo largo de todo el año, nos presenta al Rey en el acto solemne y «conclusivo» del juicio final.

Jesús es el centro de la creación; y la actitud que se pide al creyente, que quiere ser tal, es la de reconocer y acoger en la vida esta centralidad de Jesucristo, en los pensamientos, las palabras y las obras. Y así nuestros pensamientos serán pensamientos cristianos, pensamientos de Cristo. Nuestras obras serán obras cristianas, obras de Cristo. Nuestras palabras serán palabras cristianas, palabras de Cristo. Cristo es centro del pueblo de Dios. Somos su pueblo . Es el centro de la historia de todo ser humano. A Él podemos referir las  alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias que entretejen nuestra vida. Cuando Jesús es el centro, incluso los momentos más oscuros de nuestra existencia se iluminan y nos da esperanza.

La realeza de Cristo no se parece en nada a ninguna realeza humana, a ninguna forma de poder temporal. El «Dios-con-nosotros» ha escogido voluntariamente el camino del despojo de sí  mismo (kenosis), del abajamiento. Cristo es un Rey crucificado, un Rey ajusticiado: Su trono es la cruz, que en perspectiva de fe, es ya el inicio de la glorificación.  Ejerce su realeza salvando a la humanidad. Es el Hijo único de Dios. «Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies» (2ª lect.). «Reino de verdad y de vida, Reino de santidad y de gracia, Reino de justicia, de amor y de paz» (Pref). Es el rey Pastor, el rey del amor (1ª lect. y Sal.).

Releamos y recemos el Evangelio de hoy: Mateo 25. El examen no constituye una sorpresa. Podemos ya conocer anticipadamente la materia acerca de la cual seremos juzgados.  Comenta el Papa Francisco: «Jesús nos enseña el «protocolo» sobre el que seremos juzgados: porque al final del mundo seremos juzgados. ¿Y qué preguntas se harán allí? ¿Cuáles serán estas preguntas? ¿Cuál es el protocolo sobre el que se juzgará? No tendremos títulos, créditos o privilegios para situarnos. En el momento del Juicio, el Señor nos reconocerá si nosotros lo hemos reconocido en el pobre, en el hambriento, en el indigente y marginado, en quien sufre y está solo». Se nos pide ser ‘los primeros de la cIase’ en esta única materia fundamental. SEREMOS JUZGADOS EN EL AMOR. Y este es, también,  uno de los criterios para verificar si nuestra vida es o no cristiana.

En esta fiesta, hace un año, el Papa hizo la entrega  simbólica de su Exhortación Apostólica «Evangelii gaudium». ¿La hemos acogido? ¿La estamos aplicando?¿Se nota en mi vida personal y en nuestra Pastoral?. ¡Gracias, Papa Francisco!