Comentario dom. 26 TO (27 de septiembre de 2015)
«No es de los nuestros». Juan demuestra una preocupación por conservar el monopolio. Pero, ¿quién de nosotros no ha tenido alguna vez esos sectarismos de grupo? Ese, no forma parte de nuestro grupo. Sin embargo hace el bien, expulsa los demonios en tu nombre. Jesús, que corrige la intransigencia y el recelo de los discípulos dice: «No se lo impidáis». Tenemos la tentación de excluir y marginar. Todo lo bueno es obra de Dios y proviene de Él.
No podemos poner fronteras al Espíritu, y menos pretender poseerlo en exclusiva. El Espíritu sopla donde quiere; no se limita a Moisés o, a los setenta ancianos (1ª lect.), sino que obra libremente y en servicio del pueblo de Dios. Dios, su gracia, actúa en todas partes. Por doquier surgen cooperadores del bien. Entre todos, venciendo al mal a base de bien, se va construyendo y crece el Reino de Dios. Lo importante es que el Reino de Dios crezca. Como dice el Concilio, la Iglesia «sabe cuánto ha recibido de la historia y la evolución de la humanidad…»(GS 44,2).
Jesús, celoso solo de la gloria de Dios, nos invita a confiar en el Espíritu Santo.»El que no está contra nosotros, está con nosotros». Una actitud de apertura y de benevolencia hacia los demás, incluso hacia los que no piensan como nosotros. Aunque los discípulos de Jesús poseemos la plenitud de la verdad, no por eso la verdad, la bondad y otros valores dejan de existir en otras personas. Se trata de saber reconocer el bien de los demás, sus aciertos y éxitos, su generosidad; saber descubrir lo bueno, apoyar el bien allí donde esté, y, valorar lo auténtico venga de donde venga. Para unir nuestras fuerzas por el Reino de Dios y descubrir la presencia del Espíritu en todas partes. Con las «semillas del Verbo» de que nos hablaban los santos Padres, esparcidas providencialmente más allá de la Iglesia.
Don Francisco nuestro Arzobispo dijo en la Misa del Privilegio de la Unión: «Tarea urgente de la Iglesia de atender, no sólo a los refugiados que estos días invaden Europa, sino también la de abrir los brazos a todas las personas. También a los que se sienten diferentes, o a los que apoyados en una idea equivocada piensan que lo religioso y las religiones se deben situar en el ámbito privado, pero no en el público ¡Gravísimo error!» (Diario de Navarra 9-9-15).
Jesús destaca los pequeños gestos de amor y solidaridad. Toda obra buena, aunque sea pequeña, como ofrecer un vaso de agua «porque seguís al Mesías», no quedará sin recompensa.
La otra enseñanza de Cristo es de máxima actualidad. Jesús, con palabras duras, habla contra el escándalo y sus consecuencias. «Más le valiera…» Escandalizar es hacer caer.
El apóstol Santiago (2ª lect.) denuncia la riqueza amasada con actos de injusticia, que oscurece la presencia de Dios y corrompe el corazón. El evangelio termina invitándonos a ser radicales y a tomarnos en serio nuestra salvación.
Fiesta de san Vicente de Paúl. Nos felicitamos y damos gracias a Dios por tan gran santo, junto con los Paúles y las Hijas de la Caridad, a quienes tanto debemos.
