FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR – 2016

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

 

Con la fiesta del Bautismo del Señor termina el tiempo de Navidad y comienzan las treinta y cuatro semanas del “Tiempo Ordinario». Esta fiesta pone  punto final a la vida oculta de Je­sús. Comienza su vida pública, su misión evangelizadora; misión que emprende con la credencial de la voz del Padre que revela el gran misterio: ”Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto». “Se abrió el cielo”: “El cielo abierto. “La manifestación del Hijo de Dios en la tierra marca el inicio del gran tiempo de la misericordia, después de que el pecado había cerrado el cielo, elevando como una barrera entre el ser humano y su Creador”… Dejémonos invadir por el amor de Dios! Este es el gran tiempo de la misericordia. No lo olvidési: este es el gran tiempo de la misericordia!”. Jesús comenzó a hablarnos del Padre como bondad, acogida, amor. Es el Hijo de Dios guiado por el Espíritu. La fiesta de hoy y “los pastores y los Magos nos enseñan que para encontrar a Jesús es necesario saber levantar la mirada hacia el cielo, no estar replegados sobre sí mismos, en el propio egoísmo, sino tener el corazón y la mente abiertos al horizonte de Dios, que siempre nos sorprende, saber acoger sus mensajes y responder con prontitud y generosidad”, nos ha dicho el Papa en la Epifanía.

El Bautismo de Jesús nos remite a nuestro propio bautismo: «el bautismo es el más bello y magnifico de los dones de Dios», dice San Gregorio Nacianceno. Esta inestimable riqueza, la gracia de la salvación, los dones del Espiritu Santo, la condición de hi­jos de Dios, de miembros de la Iglesia,  la fe que en él se recibe… es gratuidad del amor de Dios.

A una dignidad tan grande, corres­ponde la responsabilidad de la coherencia en el ser cristiano. “Andar en una vida nueva” (Rm 6, 3-5) y pasar por el mundo haciendo el bien” (2ª lect.). El Papa Francisco nos ha advertido también sobre quienes se dicen cristianos y viven como paganos: “A todo cristiano se le pide que sea coherente en cada circunstancia con la fe que profesa…. Aunque tenga que remar contracorriente. Y no decir ‘soy cristiano’ y vivir como pagano. La coherencia es una gracia que hay que pedir hoy. Seguir el Evangelio es ciertamente un camino exigente ‑‑pero bello, ¡bellísimo!”. (Papa Francisco).

Bautizados en la muerte y resurrección de Jesús, “miembros de Cristo,  SACERDOTE, PROFETA y REY”…, podemos escuchar las mismas palabras del Padre: «Tú eres mi hijo, mi hija, a quien yo quiero», consagrados a amarle y servirle en todo, con una misión que cumplir, con una tarea que realizar.

1º) “Ser santo». El camino del Sermón de la Montaña: «Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial» (Mt 5,48). Sería un contrasentido contentarse con una vida mediocre, vivida según una ética de mínimos y una religiosidad superficial” (NMI 31).

2º) Programa: Lo anunciaba la primera lectura: No habla de amenazas y condenas. Promoverá e implantará el derecho sin vacilar, para abrir los ojos de los ciegos y liberar cautivos. Y san Pedro resume la actividad de Jesús en la segunda lectura: “pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”. Qué buen modelo para vivir nuestro bautismo.

Esta fiesta es muy oportuna para recordar y dar gracias por nuestro propio bautismo. ¿Qué día fuiste bautizado?