DOMINGO 5 DE PASCUA

 

«Ahora es glorificado el Hijo del Hombre» Todo el tiempo pascual está centrado en Cristo Resucitado inundado de la vida de Dios, enaltecido como Señor. Dios es glorificado cuando nos dejamos empapar por su amor y este amor llega a todos. «Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán todos… será que os amáis unos a otros» (Jn 13,34s). Qué os améis, que os améis…

 

Mandamiento nuevo, perfecto y definitivo: ¿dónde está la novedad? En amarnos como El nos ha amado. «Comportémonos como hijos de Dios, sin desanimarnos por nuestros fallos y caídas, sintiéndonos amados por Él, sabiendo que Él es nuestra fuerza. ( … ) Porque él es siempre fiel. Ser cristianos no se reduce sólo a cumplir los mandamientos» [que tal como están las cosas no sería poco!!= no hacer daño a nadie, no mentir, no robar, hacer la justicia, respetar …]. Ser cristiano es ser de Cristo, pensar, actuar, amar como Él, dejando que tome posesión de nuestra existencia para que la cambie, la trasforme, la libere de las tinieblas del mal y del pecado.

 

«Un amor a Cristo que luego se expresa en el servicio a los demás, en hacer el bien al prójimo. En la «projimidad… No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura». Amar con amor concreto a las personas que conozco, a los que tengo a mi  lado; el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida». Acoger con afecto y ternura a todos, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). (Cf. Papa Francisco).Vivir y llevar a la práctica las Obras de Misericordia.¿Quienes nos ven nos reconocerán como discípulos de Jesús por el modo de querernos?.

 

La Madre Teresa de Calcuta decía que ella no hubiera tenido fuerza para hacer lo que hacía con los pobres y moribundos sin el contacto con Jesús en la Eucaristía. En cierta ocasión, un periodista, al ver cómo curaba las llagas de ciertos enfermos, exclamó: «¡Yo no lo haría por todo el oro del mundo! Y ella respondió: «Ni yo tampoco, pero por Jesús, sí». «Todo el que anda cien metros sin amor, camina hacia sus propios funerales con el sudario puesto» (Whitman)

 

«LA ALEGRÍA DEL AMOR»: Una recomendación importante, de obligada lectura para un cristiano: La Exhortación Apostólica del Papa Francisco; una lectura reposada y abierta, humilde. Un gran documento, rebosante de amor y de sabiduría. Amor por la realidad familiar, reconocido como un gran don de Dios a la humanidad. Y amor hacia los que no han logrado vivir en plenitud el proyecto de Dios y necesitan nuestra ayuda para llegar a esa plenitud de humanidad que es el amor conyugal y familiar.

 

El texto tiene las características del magisterio del Papa Francisco, es un texto realista, cercano, sugerente y estimulante. Se nota el fruto de una larga experiencia de confidente, de confesor, de pastor. Tiene la claridad y la fuerza de la experiencia.

 

Verdad y caridad, misericordia. Acompañar, discernimiento. Conjugar la presentación de la belleza del proyecto divino con la atención realista y misericordiosa a las muchas situaciones deficientes y dolorosas que se dan en la vida real. Cada capítulo es un trenzado de la fidelidad a la verdad con la caridad y la misericordia. No hay verdad sin misericordia, ni misericordia sin verdad. «Veritas in caritate» (Ef 4,15), y «caritas in veritate».