El Papa Francisco aprovechó su saludo a un grupo de jóvenes para
explicar que la Confirmación «no es el sacramento del adiós«.
Les alentó a «proseguir el camino iniciado con el Sacramento de la
Confirmación«.
«Les agradezco porque me ofrecen la ocasión de subrayar que la
Confirmación no es solo un punto de llegada –como algunos dicen, el
‘sacramento del adiós‘ ino! ino!- sino que es sobre todo un punto
de partida en la vida cristiana».
El Santo Padre hizo así referencia a una extendida «costumbre» de
muchos fieles en Italia y otras partes del mundo que con el
sacramento de la Confirmación se «despiden» de la Iglesia y
abandonan la vida de fe por lo general en la adolescencia.
El Pontífice alentó a los jóvenes a no considerar la Confirmación como
una despedida y a «seguir adelante con la alegría del Evangelio«.
El nO 1285 del Catecismo de la Iglesia Católica explica que «con el
Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye
el conjunto de los ‘sacramentos de la iniciación cristiana‘, cuya
unidad debe ser salvaguardada«.
A los bautizados, indica el texto, «el sacramento de la Confirmación
los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una
fortaleza especial del Espíritu Santo».
«De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos
de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras«.
Asimismo, el nº 1317 indica que «la Confirmación, como el Bautismo,
imprime en el alma del cristiano un signo espiritual o carácter
indeleble; por eso este sacramento solo se puede recibir una
vez en la vida«. 7 de enero de 2017.
Encuentro de catequistas de confirmación. Febrero de 2017.

