Perseverar es crecer

Perseverar es crecer

Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas, nos dice Jesús. Solemos teñir la perseverancia con tonos oscuros y tristes. Perseverar no es aguantar o soportar, como si nos tuviésemos que fastidiar con la vida que nos ha tocado vivir. No es pechar con una carga insoportable a la que no hay manera de encontrarle un sentido.
Me das lo que necesito, no lo que quiero

Me das lo que necesito, no lo que quiero

“Tantas cosas que te pido, Señor, pero no consigo ninguna”. Te he rogado por una persona enferma y al final ha fallecido. He rezado para que solucionaras este problema familiar y no ha hecho más que agigantarse. Te he pedido para que pueda mantenerme en mi puesto de trabajo y me he quedado en paro.
Dar para llenarme

Dar para llenarme

Guardar la vida, qué cosa más fea. Suena a aquello de enterrar el talento recibido sin hacerlo rendir. Reservarme, no vaya a ser que los demás de aprovechen de mí. Esconder mis dones, por si dándolos tengo que renunciar a mis propios planes. Guardar, enterrar, reservar, esconder: no son verbos muy propios del cristiano cuando
Tu reino, ahora

Tu reino, ahora

“Ya lo pensaré mañana”. Nos encanta posponer lo que es costoso, lo que nos exigirá sacrificio y renuncia a la comodidad. ¿Cuándo va a llegar el reino de Dios? Los perezosos -muchas veces somos nosotros mismos- pensarán que cuanto más tarde, mejor. Así no tendrán que plantearse cambiar su forma de vivir, sus costumbres mundanas,
María estaba y está

María estaba y está

Junto a la cruz de Jesús estaba su madre. La mía y la tuya: María. No dice el evangelista que hiciese nada: estaba. Ese silencioso estar era para el Señor un bálsamo de ternura, de paz, de consuelo en los momentos duros de la Pasión. Recuerdo con especial cariño mi pastoral en una residencia de
Que ame el deber

Que ame el deber

Cuántas veces he dicho, Señor, que deseo amarte incondicionalmente, sin buscar recompensas, sin exigir pagos. Pero luego hago cualquier obra buena que me cuesta esfuerzo, renuncia, salir de mí y enseguida estoy reclamando: ¡prémiame, Señor, que me he portado muy bien! ¡agradécemelo solucionándome este problema! ¡merezco que me arregles este disgusto que tengo! A veces
Un perdón creyente

Un perdón creyente

Señor, hay exigencias tuyas que a veces me parecen inalcanzables. ¿Perdonar siempre las ofensas que me hagan? Pienso en tantos roces diarios que me provocan enfados, tristeza o frustraciones: una mala cara que me ponen, una contestación brusca, un favor que omiten, una escucha sin interés, una crítica a las espaldas de la que me
JESÚS TE BUSCA (DOMINGO 30 DE OCTUBRE DE 2022)

JESÚS TE BUSCA (DOMINGO 30 DE OCTUBRE DE 2022)

JESÚS TE BUSCA (DOMINGO 30 DE OCTUBRE DE 2022) DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,1-10): En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no
JESÚS ENALTECE (SÁBADO 29 DE OCTUBRE DE 2022)

JESÚS ENALTECE (SÁBADO 29 DE OCTUBRE DE 2022)

JESÚS ENALTECE (SÁBADO 29 DE OCTUBRE DE 2022) SÁBADO DE LA XXX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,1.7-11): Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso
JESÚS CURA (VIERNES 28 DE OCTUBRE DE 2022)

JESÚS CURA (VIERNES 28 DE OCTUBRE DE 2022)

JESÚS CURA (VIERNES 28 DE OCTUBRE DE 2022) VIERNES DE LA XXX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,12-19): En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce