Cristianos de paz

Cristianos de paz

“Fue en Antioquía donde por primera vez llamaron a los discípulos cristianos”. Quería el autor de los Hechos de los apóstoles dejar constancia de esa primera denominación con que se reconocía a los primeros seguidores de Jesús. Nos encontramos en una de las primeras persecuciones contra el cristianismo (“provocada por lo de Esteban”), y, en
LEON XIV

LEON XIV

Terminó el Cónclave. En Roma, en la Capilla Sixtina, los cardenales de la Iglesia Católica han elegido un nuevo Papa. No se trata del sucesor De Francisco I, sino del Vicario de Cristo en la tierra. Siempre se habla del sucesor de Pedro, a quien Jesús le dio el poder de “atar o desatar” en
ALEGORÍA

ALEGORÍA

Hech 2, 14a. 36-41; Sal 22; 2Pe 2, 20b-25; Jn 10, 1-10 El aprisco es la vida temporal, cercada por los alambres de espino de la muerte, en la que quedamos encerrados a causa del pecado. Nadie ha inventado la globalización en el siglo XXI. Vivimos en un mundo muy pequeño y el tiempo es
LO QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE

LO QUE PUDO HABER SIDO Y NO FUE

Hech 9, 31-42; Sal 115; Jn 6, 60-69 ««Y con todo, algunos de vosotros no creen.» (Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar)». En esta tierra, todo lo grande ha comenzado siempre por ser pequeño. La parábola del grano de mostaza es inexorable. Las proezas de amor
ME GUSTA LA MÍSTICA CON PATAS

ME GUSTA LA MÍSTICA CON PATAS

Hech 9, 1-20; Sal 116; Jn 6, 52-59 Me gusta «ponerle patas» a las cosas, porque estoy firmemente convencido de que no hay nada en este mundo tan sano y, a la vez, tan santo, como tocar tierra. Me asustan los «teóricos de despacho», desconfío de los «hombres de Estado» que sólo pisan una pescadería
EUNUCOS Y MENTECATOS

EUNUCOS Y MENTECATOS

Hech 8, 26-40; Sal 25; Jn 6, 44-51 Lástima que algunos periodistas no lean los Hechos de los Apóstoles. Les hubiera gustado encontrarse con el eunuco de la reina Candace. Hace algún tiempo uno de esos relatores de engaños escribió un artículo que pretende desentrañar el misterio del celibato en dos líneas: «personas conducidas a
DAR PAN Y SER PAN

DAR PAN Y SER PAN

Hech 8, 1-8; Sal 65; Jn 6, 35-40 «Yo soy el pan de vida»… Finísima pero radical fue la distinción con que Jesús quiso bruñir el corazón de aquellos hombres. Tras la multiplicación de los panes, se arremolinaron en torno a Cristo porque habían comido hasta saciarse. Es lógico; todo el que da pan convoca
HAMBRE Y SED QUE SACIAN PARA SIEMPRE

HAMBRE Y SED QUE SACIAN PARA SIEMPRE

Hech 7, 51 – 8, 1a; Sal 30; Jn 6, 30-35 «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed»… Apenas unos meses antes, había dicho Jesús a la mujer samaritana: «El que beba del agua que yo le dé,
la indefensión del justo frente a los malvados

la indefensión del justo frente a los malvados

Hech 6, 8-15; Sal 118; Jn 6, 22-29 “EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE”. Es, junto con «Río Rojo», «El Álamo», y «Silverado», uno de mis cuatro «westerns del alma» (sí, tengo «westerns» en el alma, ¿qué pasa?). El bueno de Ransom Stodart (por supuesto, James Stewart) parece coger de la mano a San
Domingo III Pascua – Ciclo C

Domingo III Pascua – Ciclo C

Los apóstoles regresan al lugar en que todo empezó: el lago de Tiberíades o Mar de Galilea. Con tres años de diferencia, se repite la misma escena de la pesca milagrosa: unos profesionales del mar llevan toda la noche bregando sin coger nada; un profesional de la carpintería les dice que echen las redes a