¿Comer su carne y beber su sangre?

¿Comer su carne y beber su sangre?

Este texto es uno de los más fuertes del Evangelio. No es raro que los que escuchaban a Jesús se escandalizaran: sus palabras parecen difíciles, incluso incomprensibles. Y, sin embargo, Jesús no suaviza el mensaje. No lo explica como una metáfora. Insiste. ¿Por qué? Porque está hablando de algo central: la Eucaristía. Hoy, muchos cristianos
Camino de Gaza, no de Emaús

Camino de Gaza, no de Emaús

En la película “La pasión de Cristo”, estrenada ya hace más de 20 años (2004), hay una escena muy impactante, la que representa dramáticamente la comparecencia de Jesús como súbdito suyo ante Herodes Antipas que actúa con su autoridad de tetrarca de Perea y Galilea. Como bien sabemos, Jesús no hizo nada allí, ni habló,
Samaría se llenó de alegría

Samaría se llenó de alegría

Después de Pentecostés el Evangelio no encuentra ahora fronteras, no hay límites a la expansión del Nombre de Jesús. Los samaritanos ya no son un pueblo enemigo, también ellos han recibido el anuncio del Reino. Cómo cambió todo después de que Jesús venciera al sepulcro y sus discípulos quedaran llenos del Espíritu Santo. Qué lejos
Un joven llamado Saulo

Un joven llamado Saulo

A eso lo llamo yo estar en el lugar oportuno en el momento justo. El libro de los Hechos nos dice que cuando sacaron fuera de la ciudad a Esteban para apedrearlo, los testigos dejaron sus capas a los pies de un joven llamado Saulo que no dejaba de escuchar a Esteban repetir su invocación:
Nos morimos de ansiedad

Nos morimos de ansiedad

Me llama la atención cómo en muchos lugares del Evangelio aparece la ansiedad de los hombres reflejada en su angustiosa búsqueda de Jesús. Recuerdo, por ejemplo, como el joven rico se acerca corriendo a Jesús y se postra ante él para hacerle la gran pregunta: “Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida
¿No ardía nuestro corazón…?

¿No ardía nuestro corazón…?

¿Por qué los dos de Emaús caminan al lado de Jesús sin reconocerle? ¿No habían estado tres años enteros con El, tiempo más que suficiente como para haberse quedado con su rostro grabado para siempre? Hay algo extraño en esto que tendrá que ver con las características de un cuerpo glorioso, de los cual no
Un milagro raro

Un milagro raro

A Jesús le pedían signos y El se resistía. «Esta generación perversa pide signos, pero no se le dará más signo…»  Jesús rechaza a quién exige milagros espectaculares para creer. A veces buscamos grandes signos para creer por eso vamos de aparición en aparición y de prodigio en prodigio. Pero Jesús no quiere hacer esos
Yo Soy el Pan de la Vida

Yo Soy el Pan de la Vida

La Resurrección siendo un hecho prodigioso, no es un hecho prodigioso sin más. Algo asombroso, inaudito, pero sin conexión con nosotros, más allá de la admiración que nos pueda provocar. La Resurrección de cualquier ser humano, como Lázaro, supone un hecho prodigioso pero que a mí no me afecta en nada más allá de la
La salvación es gratis

La salvación es gratis

Me pregunta una persona si puede rezar no estando en gracia de Dios. Aquí hay algo de «…todo el que obra mal detesta la luz…», es el mismo movimiento de Adán al esconderse  ante Dios en el paraíso. Esto encierra una desconfianza hacia Dios. Confundimos el no poder comulgar sin estar en gracia con la
La serpiente en alto

La serpiente en alto

La serpiente siempre quiso estar en alto, más alto que Dios, pero no de la manera en que el Señor le mandó a Moisés. Una serpiente puesta en lo alto de un estandarte representa una serpiente cazada, castigada, muerta, derrotada. Al mirarla quedaban sanados. Mirad israelitas, esas serpientes que os muerden y morís, y no