COMFIANZAMe pongo en tus manos

Oh Dios, de mi debilidad y de mi fortaleza,

de mi tristeza y mi alegría,

de mi soledad y mi compañía,

de mi incertidumbre y mi esperanza.

 

En la noche de mi enfermedad

me pongo en tus manos de Padre:

alumbra esta oscuridad Con un rayo de tu luz,

abre una rendija con tu esperanza,

llena con tu Presencia mi soledad.

 

Señor, que el sufrimiento no me aplaste,

para que también ahora

sienta el alivio de tu amor

y sea agradecido a la generosidad

de cuantos sufren conmigo.

Amén.