Me pongo en tus manos

Me pongo en tus manos

Me pongo en tus manos Oh Dios, de mi debilidad y de mi fortaleza, de mi tristeza y mi alegría, de mi soledad y mi compañía, de mi incertidumbre y mi esperanza.   En la noche de mi enfermedad me pongo en tus manos de Padre: alumbra esta oscuridad Con un rayo de tu luz,
En Tí confío

En Tí confío

Señor, Tú me conoces. En ti confío. Ayúdame. Gracias por las personas que atienden a los enfermos. Son una prueba de tu amor. Ahora, más que nunca, necesito sentir la cercanía de mi familia, de los amigos, de mi comunidad cristiana. Dales, Señor, sensibilidad para acompañarnos y celebrar con nosotros la Vida que nos regalas,
Orar en la enfermedad

Orar en la enfermedad

La oración del enfermo La oración del enfermo tiene una característica especial. «En la enfermedad te sientes débil, incapaz, sin fuerza, sin posibilidad de decidir por ti mismo, en manos de otros; ni siquiera puedes huir aunque lo desees: “Se consumen de pena mis ojos, mi garganta y mi vientre; mi vida se gasta en
Oración de Juan Pablo II

Oración de Juan Pablo II

ORACIÓN DE JUAN PABLO II Señor, Tu conoces mi vida y sabes mi dolor, has visto mis ojos llorar, mi rostro entristecerse, mi cuerpo lleno de dolencias y mi alma traspasada por la angustia. Lo mismo que te pasó a ti cuando, camino de la cruz, todos te abandonaron. Hazme comprender tus sufrimientos y con
Mírame, Señor

Mírame, Señor

Mírame, Señor Mira, Señor, que está enfermo el que Tú tanto quieres.  Ayúdame a mantener la paz. Yo sé que Tú siempre estás conmigo en medio del dolor, de la angustia y del miedo. Yo sé que siempre estás conmigo y que nunca me dejas solo en los momentos difíciles. Hazme sentir la fortaleza y
Plegaria para la tercera edad

Plegaria para la tercera edad

PLEGARIA PARA LA TERCERA EDAD Bendice, Señor, a los que tienen comprensión de mis pasos vacilantes y mis manos temblorosas. Bendice a los que saben que hoy mis oídos van a sufrir para entender a otros. Bendice los que apartan los ojos, como si no vieran, cuando se me cae el café del desayuno. Bendice
Dios, fortaleza del que sufre

Dios, fortaleza del que sufre

DIOS, FORTALEZA DEL QUE SUFRE   Señor, ayúdame a ser un cristiano tan consciente, que me dé cuenta de mis propias limitaciones; tan valiente, que no me hunda ante las inevitables dificultades de la vida; y tan humilde que llegue a descubrir que sin Ti nunca sabré llevar mi cruz de cada día Haz, Señor,
Aceptar la enfermedad

Aceptar la enfermedad

  ACEPTAR LA ENFERMEDAD He aquí mi vida, Señor, quiero poner en ella amor para Ti. Esto, en apariencia, es poco glorioso; mi amor tendrá que manifestarse humildemente, por mi paciencia en soportar la monotonía de los días y el retorno incesante del maL No tendré ni la gloria de sufrir bellamente, pues la enfermedad
Señor, enséñame a envejecer

Señor, enséñame a envejecer

Señor, enséñame a envejecer ¡Señor! ¡Enséñame a envejecer! Hazme comprender que la Comunidad no tiene la culpa si ya no me encomienda responsabilidades ni pide mi opinión y ha llamado a otros para que ocupen mi lugar. Aleja de mí el orgullo de la experiencia vivida y la convicción de que soy necesario. Que no
Oración para pedir santidad

Oración para pedir santidad

¡Oh Dios, de mi debilidad y mi fortaleza, de mi tristeza y de mi alegría, de mi soledad y compañía, de mi incertidumbre y esperanza! En la noche de mi enfermedad me pongo en tus manos de Padre: Alumbra esta oscuridad con un rayo de tu Luz, abre una rendija a mi esperanza, llena con